Nueva jornada del In-Edit, hoy con el estreno de Bustamante Perkins en el turno de noche, preludio del concierto especial programado en la sala Sidecar este jueves, con la presencia del propio Bustamante y de bandas amigas como Fred i Son o Hans Laguna. Ésta será una de las grandes apuestas de la jornada junto al estreno, claro, de Mistaken For Strangers, documental en el que The National acapara el protagonismo, revelándose así como uno de los grandes propios del Festival.

Como es habitual, entre semana el In-Edit contará con tres pases, exhibiendo un total de 9 títulos entre sus tres salas operativas. Los repasamos:

Primera Sesión:

[youtube id=”SQx36OeXYz4″ width=”600″ height=”350″]

17:00 Every Everything: The Music, Life & Times Of Gran Hart (Club Aribau 1)
Director: Gorman Bechard
Ha participado en Raindance Festival, CBGB Festival, Tucson Film & Tucson Festival
Documental centrado en Gran Hart, único protagonista del film y voz conductora del mismo. El célebre batería-voz de Hüsker Dü analiza aquí parte de su trayectoria, en una suerte de autoexamen introspectivo de gran ruido.

In-Edit dice…
Único protagonista y voz cantante del filme, Grant Hart, el lúcido pero dañado batería-voz de Hüsker Dü, analiza con sobriedad el gran tripartito del punk americano de los 80 mientras hurga en su interior. Nunca antes el adusto y malhumorado artista se había adentrado de esta forma en el laberíntico memorial de la banda, con todas sus páginas de feudos, misterios y simbología. Every Everything tiene un título adecuado: sale todo, y encima relatado por un cronista lúcido, alienado y con mala baba. Hart habla sin tapujos mientras simula (detalle inquietante) pasear de una habitación a otra por una casa que no existe. Es un autoexamen con ideas y gran ruido -”Diane”, “It’s not funny anymore”, “2541″, el Zen Arcade (“lo más punk era hacer lo más hippy”)- repleto de vulnerabilidad, odios variadísimos (los que vocean la influencia Hüsker Dü “como un disfraz”, Smashing Pumpkins, la “democratización” del arte…) y terrible adicción. Hart abre su alma más bien negra, y al hacerlo nos fractura la nuestra. Cuando termina el filme no sabes decir si aquel hombre te gusta, pero sí sientes que le has conocido a fondo. Como solo sucede en los mejores documentales

[youtube id=”G2-QZ35P_yY” width=”600″ height=”350″]

17:15 Harry Dean Stanton (Multicines Sala 5)
Dir: Sophie Huber
Premio FIPRESCI Beldocs de Belgrado; Mención Especial del Jurado Festival de Podgorica. Ha participado en Venice 2012, Festival de Edinburgo, BAFICI
Uno de los actores más respetados y venerados de la industria nos habla aquí de su trayectoria profesional, cantándonos algunas de sus canciones favoritas. Su Blue Moon permancerá en nuestra retina mucho tiempo

In-Edit dice..
El actor más impenetrable de Hollywood nos conmueve cantando canciones de amor y desamparo. HDS es más hermético que un traje de buzo, pero todo lo que tiene que decir aparece aquí. “No hablas demasiado, pero cuando lo haces dices mucho”, le comenta su barman habitual. Stanton siempre ha cantado en films, es conocido su afecto por determinados géneros y artistas, pero es en Partly Fiction donde esa cadena de melodías dibuja un perfil biográfico. Y lo que cobra vida, afirman sus directores pasados, es un actor que se “atreve a ser frágil” y “utiliza su propia pena en su actuación” (Wim Wenders), que “tiene una inocencia muy rara. Habla y es real” (David Lynch). Lo que falta lo larga Harry Dean Stanton, parco en palabras pero demoledor como un cañonazo. Confesiones nocturnas, fragilidad a ojos vista, revisión de daños, Paris, Texas, The Straight Story, Alien y cientos de películas más. Y un “Blue Moon” con rota voz que logra estremecer. David Lynch afirmó que se echó a llorar con su versión del “Everybody’s talking”. Toca hueso, pero el misterio no se desvela. ¿Qué le pasó a Harry Dean Stanton? ¿Qué pena lleva dentro? La verdad está en la canción

17:30 The Jazz Messenger + Betty Carter
Dir: Dick Fontaine
Documental dirigido por Dick Fontaine, centrado en dos mitos del jazz como Art Blakey y Betty Carter. Dos películas para rendir tributo a dos nombres que han sabido huir de estereotipos para consolidarse y codearse junto a talentos más jóvenes.

In-Edit dice…
Dos míticos del jazz, un batería (Art Blakey) y una vocalista (Betty Carter), vistos con los ojos del reputado maestro del documental Dick Fontaine. El director captura la relevancia presente y el entusiasmo perenne de dos veteranos que han escapado de la museización para codearse con nuevos talentos. En Art Blakey: The Jazz Messenger (1987) se nos presenta a Art Blakey como pionero, pero también como figura a considerar en los ochenta. Un batería empecinado en seguir a la juventud, observado a través de todos los Jazz Messengers pasados y presentes. Bailarines ingleses, jazzmen actuales y veteranos (muchos de ellos baterías) afirman que “Art era el volcán”. Betty Carter: New All The Time (1994) ilustra algo parecido: la persecución de toda esa nueva savia por parte de la artista. Es un filme que habla de sentimiento y novedad, de creatividad y espontaneidad, individualidad (“El jazz te exige que te conviertas en un individuo”, afirma) y humor, a través de charlas de la cantante de jazz con músicos jóvenes. Los estándares (“Son nuevos para estos chicos. Todos los estándares lo son”) cobran vida en el presente

Segunda Sesión:

19:30 Pauls Planet
Dir: Aleix Barba, Marc Sirisi
¿Quien es Paul Fuster? Tratando de responder esa pregunta el documental sigue al músico por su vuelta a Catalunya en bici. Testimonios de Valentí Fuster (su padre), El Petit de Cal Eril y Xarim Aristé, entre otros.

In-Edit dice…
¿Quién narices es Paul Fuster? He aquí una figura enigmática (cantautor estadounidense de padres catalanes, hijo de buena familia, gitano vocacional) que conoceremos en el transcurso de una gira por Catalunya. Así es: el folkie-chamán estuvo siete años fuera, pero ha regresado. Aburrido de estar siempre en el mismo sitio, Cardona (pueblo natal de su madre), este músico de pinta bíblica se embarcó en una vuelta de 60 días por pueblos del país. En una bici. Construida por él. Pauls Planet se acerca al músico en este intento de retomar el “contacto con la gente” y tocar a nivel local, desvelando sus partes privadas y puntos débiles. Dispuesto a “cambiar las actitudes del rock’n’roll”, Fuster va de aquí para allá, de parada en parada (Cardona-Borredà: 57 km). Por el camino conocemos a este “gitano” trashumante, un brujo pródigo al que diseccionan El Petit de Cal Eril (que declara: “Es un puta porque va avanzado. El futuro de la música es esto”), Xarim Aresté e incluso su propio padre, el cardiólogo Valentí Fuster. El filme finaliza, apropiadamente, con Fuster dedicando una canción a su cafetera. Así es él

19:15 A Band Called Death (Aribau Multicines Sala 5)

Dir: Mark Covino, Jeff Howlett
Mejor Documental SXSW. Vista en Festival de Milán, IDFA 2012, SXSW 2013
Esta es la historia de una de las formaciones más enérgicas que se recuerdan, una banda de nombre fúnebre, tocando punk rock en el Detroit de los 70. Notable historia con testigos de excepción, como Alice Cooper, Elijah Woods o Jello Biafra, entre otros.

In-Edit dice…
Y es que ya lo dice Henry Rollins: su historia parece el tráiler de una película. Pero A Band Called Death es real, y Death existieron, por imposible que pueda parecer. Es el testimonio, hoy, de los hermanos Hackney (Dennis y Bobby son los supervivientes; David falleció), que nos llevan por el implausible trayecto de su extrañísima banda. Se habla de raza, familia y de hacer piña, se habla de iluminaciones (“Esta es la música que tenemos que tocar”, dijeron tras ver a The Who), se habla de mofa en el seno de la comunidad y ellos, erre que erre: cuanto más desprecio, más fuerte tocaban. Desde allí vemos coraje, racismo (por supuesto: se llamaban DEATH y eran negros), testarudez, autoedición (se sacaron su propio single) y eventual reconversión en grupos de rock espiritual o reggae. Pero en el 2008 fueron redescubiertos por una nueva generación, apareció su primer álbum (después de 35 años), sus hijos montaron una banda punk homenaje a Death y, nadie lo hubiese creído, ellos terminan reuniéndose. Les jalean a lo largo del filme Henry Rollins, Alice Cooper, Jello Biafra, Elijah Wood, Questlove y más

[youtube id=”FfVWmA-MTUo” width=”600″ height=”350″]

19:45 Los Rockers: rebelde rock and roll (Aribau Club 2)
Dir: Matías Pinochet
Premio Best National Documentary en In-Edit Chile. Vista en In-Edit Chile, FIDOCS 2013, Ladakh International Film Festival
Agridulce documental que arranca contándonos los quehaceres cotidionados de un grupo de rockabilly chileno, para acabar convirtiéndose en un ácido relato sobre mala suerte, incompentencia y el fin de los sueños de la banda

In-Edit dice…
Crónica de una muerte anunciada, en dos partes. La primera mitad del filme parece normal: es el diario de un decano grupo de rockabilly chileno en Chile. Apreciamos sus quehaceres cotidianos (cocinan, toman, pasean) mientras ellos narran su existencia y tiranteces y reflexionan sobre su lugar en el mundo. Su ser está cimentado en el choque de personalidades de los líderes Pato y Walter (“Son como un matrimonio de viejos de mierda”, escupe un amigo). Hasta ahí bien. Pero entonces llega “El proyecto” (tras veinte años de carrera buscan grabar un disco y presentarlo en México) y todo se va… A la pura mierda. Ahí empieza la sección grotesca, un alarmante y tragicómico testimonio sobre mala suerte endémica, fracaso estrepitoso, incompetencia imposible y sueños hechos pedazos. Es como una mezcla de Spinal Tap y El hundimiento: todo se va al carajo en la banda, y de forma poco heroica. Entra una manager comunista. Tocan en reuniones sindicales para treinta viejitos. Venden 23 copias del nuevo disco. Les roban el resto. El productor español desaparece dejando deudas. Y peor. Un conmovedor filme que parece decirnos: es solo rock’n’roll, y encima no sale a cuenta

Sesión de Noche:

[youtube id=”VlEYH4EMPHk” width=”600″ height=”350″]

22:00 Finding The Funk (Aribau Club 1)
Dir: Nelson George
Vista en SXSW, Hot Docs, Vanvoucer International Festival
Explosión funk en busca de puentes entre el soul y el hip hop con ?uestlove, de The Roots, como maestro de ceremonias y presencias destacadas de nombres obligados hablando de lo que hablamos: James Brows, Sly Stone, Bootsy Collins o George Clinton

In-Edit dice…
Lo primero que vemos es una anécdota que cuenta James Brown (cómo no). Lo segundo, un caleidoscopio de caras y voces tratando de definir el funk: puente entre soul y hip hop, disciplina, freakismo, naves espaciales e iconografía egipcia, afrofuturismo… Empieza una “cruzada” en busca del funk de la mano de ?uestlove (The Roots). Junto a él aparecen todos, maestros y fundadores (James Brown y Sly Stone, Bootsy Collins y George Clinton, Nile Rodgers…), alumnos (D’angelo, Mike D) y expertos (Nelson George). Es una clase magistral donde aprenderemos los cimientos (hard bop, funk-jazz), evoluciones y técnica (“el soul iba de cantar; el funk iba de ritmo”, afirma George), nacimiento del género en los breaks de James Brown, el funk utópico de la era de acuario (Sly), la influencia majestuosa de Funkadelic/Parliament, la elegancia y cosmología de Earth, Wind & Fire, incluso el look funky (aparece el estilista del P-Funk y Labelle) y finaliza con una buena mirada al hip-hop. Es, a todos los efectos, un mapa ilustrado del funk americano, realizado con la voluntad didáctica y claridad temática de VH1 Rock Docs

[youtube id=”QKYMHhMeexU” width=”600″ height=”350″]

21:45 Mistaken For Strangers (Aribau Multicines Sala 5)
Dir: Tom Berninger
Premio Founder’s Ward en Traverse City. Vista en Tribeca 2012, Hot Docs, Traverse City Film Festival
El hermano pequeño de Matt Berninger firma una interesante road movie tomando como punto de partida una gira promocional de la banda y filma su penoso periplo hasta que es despedido. Mirada triste y cómica, por igual, a una relación entre hermanos, marcada por el binomio éxito/fracaso

In-Edit dice…
Lo han llamado self-mockumentary, porque todavía no existía un género donde encajonarlo. ¿La premisa? El hermano pequeño de Matt Berninger (The National), que no tiene precisamente madera derockstar, no se cuida demasiado y tiene opiniones bastante particulares sobre la música del hermano mayor (“Piensa que el indie rock es una gilipollez pretenciosa”, anuncia Matt) se apunta –desoyendo todo consejo- de roadie a una gira de la banda. Su idea es filmar un rock-docal uso, pero la cosa se tuerce de forma espantosa: critica al hermano mayor, se escaquea, importuna al resto del grupo con preguntas que rozan la demencia (“¿Cómo de famoso eres?” o “Quién toca más rápido, él o tú?”), se queja sin cesar, pierde la guestlist y, ejem, deja cereal y leche en el suelo del WC. ¡Todo eso sin dejar de filmar! Es el suyo un patético periplo que, por supuesto, acaba en despido. Aunque uno se debate continuamente entre el llanto y la carcajada nerviosa, esto no es un mockumentary, sino una mirada triste, cómica y veraz al talento, la (viciada) relación fraternal y el binomio éxito/fracaso. Un filme tan embarazoso, adictivo y terrible como espiar a tus vecinos con prismáticos

[vimeo id=”73605320″ width=”600″ height=”350″]

22:15 Bustamante Perkins (Aribau Club 2)
Dir: Pep Garrido, Xesc Cabot
Juli Bustamante hace canciones desde 1975, humanizando el pop mediterráneo con un entusiasmo juvenil fuera de toda duda. Mandarina ropa tendida… Mediterráneo puro

In-Edit dice…
Son las primeras imágenes las que desvelan la historia: Juli Bustamante comiéndose una mandarina, grifo goteante de fondo, canturreando y “esperando el café”. Un héroe en zapatillas, un hombre como todos, solo que dotado de un talento especial. Entremos en la plácida cotidianidad de este hacedor de canciones valenciano, que desde 1979 humaniza el pop mediterráneo con su entusiasmo juvenil y andar calmo. Su vida es muy zen: en el terrado, mirando la ropa tendida (“me calma mucho; me transmite humanidad”) y a través de sus paseos por Valencia, Bustamante nos habla de su infancia, de historia familiar, de cómo empezó a hacer “música pop pura y dura” en un medio ambiente de politización o surrealismo, nos muestra cuándo estuvo a punto de ser casi-famoso y cómo hoy vive sin ningún tipo de fama mientras nuevas generaciones van descubriendo su obra. Sin prisa. Siendo buena persona. Por ahí va, “como un gato, buscando el sol”, haciendo sus cosas: ajo, biblioteca, ensayos, grandes tonadas (salen todas: “Hablando de Van Morrison”, “Avions”, “Cargo de mí”…) y él, a lo suyo. Un sabio a reivindicar. Y lo hace cada día más gente, como verán